miércoles, 29 de diciembre de 2010

Artículo publicado por Guillermo Fouce

Dice la Real Academia de la Lengua Española que la política es cualquier actividad que el ciudadano desarrolle para intervenir en los asuntos públicos; política es también la lucha por determinar qué es un asunto público y qué no, como bien nos demostró el movimiento feminista con su lema “lo privado es política” o como nos demuestran muchos movimientos sociales de hoy cuando intentar introducir en la agenda pública sus reivindicaciones. Política es establecer marcos de lenguaje, campos de juego donde discutir.
Política significa controversia, crítica y discusión. Aunque opinión y política sean hoy términos denostados y mal vistos, significan la ordenación de lo común. 

Por esta y otras razones, ciertas tendencias económicas que pretenden ser dominantes hoy se nos presentan como apolíticas, como científicas, como espacios pseudo religiosos, libres de toda controversia; y ciertas interpretaciones de la religión se presentan, a sí mismas, como únicas, doctrinales y apolíticas.
Pero ni la ciencia está libre de política, ni la economía puede entenderse sin la política que se juega en su interior y en su interacción con el espacio de lo público, con el terreno de lo político. Tampoco la religión, cuando trata de influir en el terreno de lo común está libre de política, ni puede, ni debe estarlo, y haríamos bien en reconocerlo. 
Tampoco están fuera de este campo de juego las formas en que se organizan las propias religiones –las iglesias– que, por sólo dar algún ejemplo, pese a compartir el cristianismo no comparten el mismo rol para la mujer en su seno o el papel del celibato, ni ahora ni en tiempos pasados.

Las creencias religiosas son individuales y respetables; no puede discutirse con ellas desde la razón. Pero, cuando la religión se utiliza para tratar de influir en las reglas comunes, se está haciendo política y hay, por tanto, que someterse a las reglas de la política que hoy nos damos en sociedades democráticas. Hay que someterse al debate, a la crítica, y no se pueden hacer trampas, como lamentablemente se hace con demasiada frecuencia planteando por ejemplo que, quien no comparte su opinión, su interpretación parcial del hecho religioso, está destruyendo la religión, la familia y persiguiendo el hecho religioso. Se pretende hacer política sin decirlo, sin reconocerlo, sin parecerlo, desde principios adulterados, con trampa, introduciendo principios morales, de autoridad, para tratar de imponer la propia opinión, la propia interpretación de la realidad y de cómo regularla.

 Hay leyes sobre las que se puede opinar, por supuesto, pero en igualdad de trato que cualquier agente de la arena pública. Se deben respetar los principios básicos de la política en democracia, someterse a la crítica, estar bajo el paraguas de la ley sin esconder delitos tan deleznables o condenables como la pederastia en conductas meramente amorales o, como en tiempos pasados, desfalcos y desmanes económicos de la banca católica como meros pecados.
 
No es lo mismo, sin duda, la interpretación y aportación que hacen a la vida pública las comunidades religiosas de base o la teología de la liberación que la curia romana. No viven, además, con la misma coherencia y en las mismas condiciones. Unos están más cerca de los mercaderes del templo a los que echó Jesús en su momento como falsos adoradores y especuladores; los otros se comprometen con la pobreza y luchan por construir otro mundo posible y necesario. Que la alta jerarquía católica desde su boato y riqueza haga valoraciones y aportaciones fuera de lugar en estos momentos –como la condena del uso del preservativo– o retrógradas –como el intento de defender un único modelo de familia válido y real (y, al tiempo, según los datos, casi inexistente en nuestras sociedades de múltiples y muy ricos modelos familiares)– no puede servir para plantear supuestas persecuciones
.
Nadie es independiente de la política, nadie es apolítico. Incluso el que pretende definirse como tal, no está más que dejando que otros decidan por él, es un idiotes en términos griegos. No se puede, por ejemplo, decir que uno pertenece a una organización apolítica si esta organización es religiosa. Este es un falso debate tremendamente maniqueo y erróneo, porque la religión, y sobre todo su interpretación mediada por las iglesias, trata de defender en el terreno público su modelo de sociedad, su forma de ordenar la vida pública, sus propuestas, todas respetables, todas discutibles, todas, como otras que vienen de otros terrenos, necesariamente debatidas y elegidas o no bajo el principio único y supremo de que cada hombre valga un voto.

Tratar de cuestionar leyes y principios legítimos como las del aborto, el matrimonio, la igualdad o la libertad sexual desde parámetros que pretenden escapar a la lógica política, presentándose como superiores, como apolíticos, como supremos, no es más que tratar de ejercer un gobierno de lo público dictatorial, autoritario, adulterado en sus términos, tramposo en sus principios. Tratar de defender por encima de cualquier evidencia científica que el aborto es, por ejemplo, un asesinato, o defender el creacionismo supone intentar imponer nuevamente criterios desde ópticas diferentes. La religión es política, lo fue siempre en la historia, la usaron los políticos y se posicionó políticamente con unos o con otros, las iglesias hicieron política y la hacen hoy, pero, con frecuencia, tratan de hacernos creer que lo suyo es otra cosa, otro terreno, otra temática. Ni siquiera en una misma religión, en una misma Iglesia, las interpretaciones de algo tan respetable y tan individualmente incontrovertible como la fe, como la creencia, son iguales, ni se llega a las mismas conclusiones para la gestión de lo público.

ENTRADA DEL 28 DE DICIEMBRE

Las injusticias existen. Y las bromas también. La realidad es dura, y Esperanza Aguirre nunca será sincera ni apostará por ningún proyecto social, integrador y mucho menos accesible para la gente normal, vamos...quiero decir... para los que no ostentamos título nobiliario como ella... ¡Bienvenidos a la realidad!

    ¡FELIZ DÍA DE LOS SANTOS INOCENTES!



¡Inocentones! que sois unos inocentes... ¿Cómo va a decir una condesa que la sanidad pública es la mejor? ¿Cómo va a dejar que los madrileños, aun siendo pobres, puedan tener acceso a una sanidad de calidad? ¿Ella? ¿una señora que nunca ha tenido un guiño con nada público ni social? ¿Alguien que no sabe ni por asomo lo que significa la palabra crisis económica? ¿Una mujer que se gasta una millonada en canapés y patatitas, mientras sufrimos una crisis mundial? ¿Una presidenta que no invierte NADA en materia social?  Ni sanidad, ni universidades, ni colegios, ni institutos públicos... Es normal, como estudió en Londres,  ni le interesa la educación... Siendo la 2º comunidad que menos invierte en materia escolar (después de Valencia por supuesto xD) Bueno, y no hablemos de colegios, instituos que lo mismo aparecen los señores Salvador Sostres y Fernando Sánchez Dragó, esos dos inmorales que no hacen más que hablar de sexo con menores, y de sus respectivas experiencias sexuales con niños y niñas...

 ¡Pero no pasa nada!, porque son amigos de Espe, la misma que llama "LITERATURA" a esos comentarios, y una vez más no hace nada contra esas delictivas declaraciones. Ni ella ni Telemadrid, que al parecer se está convirtiendo en la cadena que acoge a todos los supuestos pederastas
Bueno, pues eso, que parece que la han diagnosticado alergia a la palabra "social".  

 Y que nadie tenga el coraje de pensar que van a venir "éstos" a sacarnos de aprietos al resto de los mortales.

 PD: Vota Tomás Gómez


¡Y Feliz Navidad!

martes, 28 de diciembre de 2010

Aguirre confiesa

Esperanza Aguirre: “Nuevos propósitos para el nuevo año”
Debe ser que la lideresa está un poco preocupada con esto de que en 2012 el mundo se acaba. Y es que esta mañana, Esperanza Aguirre, actual presidenta de la comunidad de Madrid, ha realizado unas declaraciones cuanto menos sorprendentes en la Asamblea de Madrid: “Ya hemos perdido mucho tiempo y mucha calidad de vida sanitaria en esta comunidad” también ha asegurado que: "Conmigo a la cabeza, la Comunidad de Madrid no puede hacer una brecha todavía más grande en la cohesión social de los madrileños y las madrileñas, y menos por el beneficio privado de unas pocas empresas.”

La presidenta Aguirre, que además posee títulos nobiliarios, ya que es condesa de Murillo y Grande de España, ha decidido rectificar su política sanitaria al conocer el informe Plataforma en defensa de la Sanidad Pública en el que se recomienda a los pacientes empadronarse en Castilla la Mancha para recibir una sanidad pública de Calidad “A partir del primero de enero se va producir un giro radical en la política sanitaria, se acabará con las derivaciones a clínicas privadas, hospitales de gestión mixta y mucho menos de gestión totalmente privada. Se incrementará el presupuesto de sanidad y se apostará por una sanidad pública 100 x 100 de tal forma que todos los madrileños independientemente de su nivel de renta, podrán disfrutar de la mejor sanidad de esta comunidad. Esto es, una sanidad pública de calidad. Además aseguraremos la eliminación de las listas de espera de manera real, eliminaremos la lista de espera de la lista de espera y pediremos al ministerio de sanidad volver a ser incluidos en las estadísticas del estado para poder demostrar que esta vez sí cumplimos con lo decimos, por lo que, dejaremos de una vez por todas, maquillar las estadísticas para no afrontar este grave problema.”

Adjunto el comunicado que ha publicado Telemadrid:


Sus compañeros de partido no daban crédito a las palabras de Esperanza. Ha sido Soraya Sáenz de Santamaría la única popular que ha decidido intervenir durante el discurso de Aguirre con el fin de interrumpirla para que ésta no prosiguiera. El jaleo monumental que se ha formado en cuestión de minutos ha sido histórico.
Muchos de los allí presentes han declarado jamás haber presenciado una situación tan violenta a la vez que inimaginable. Los medios de comunicación han hecho eco de la noticia y afirman que dentro del Partido Popular se está viviendo una situación de descontrol desmedida. Su única política basada en la mala crítica, en la falta de ideas y oposición al progreso les está costando muy muy cara. 

 Gracias a estas declaraciones, entendemos que Aguirre se opone a la política que está llevando el PP y que muestra su apoyo total al gobierno de Zapatero.


CONTINUARÁ....

miércoles, 22 de diciembre de 2010

APARCAR CUESTA 15.000 EUROS

Pues sí, y es que en determinadas zonas de Torrejón de Ardoz no hay quien encuentre aparcamiento…
Las obras, las nuevas infraestructuras de parques, el ensanchamiento de aceras, el nuevo sistema de cubos de basura...
 Si antes era difícil encontrar sitio, ahora más todavía. Las calles están colapsadas de coches, la gente solo puede estacionar en doble fila, y todo esto provoca que la circulación por todo el municipio se haga menos fluida de lo que debería.  Sin mencionar la sorpresa que nos podemos llevar al encontrar el papelito de la multa.
El precio de los aparcamientos de nueva construcción asciende a casi 15.000 euros, esta cantidad, para los tiempos de crisis en los que vivimos, resulta prácticamente inalcanzable para muchas familias.
Este altísimo precio ha logrado que muchas de las familias interesadas en adquirir una plaza, se hayan echado para atrás. De esta forma, el ayuntamiento ha vendido aparcamientos a empresas privadas para que negocien su precio en el mercado.
Los aparcamientos subterráneos del sector 7 parece que han sido anulados.
A parte de esta situación y con la suspensión de líneas de bus urbano, como por ejemplo la línea 5; el desplazamiento por nuestra ciudad se hace complicado. Perdemos más tiempo en conseguir salir de Torrejón que en llegar a Madrid, ¡es increíble!
Lo mejor de todo es que a parte de sufrir el estacionamiento, tenemos que sufrir las multas de tráfico con las que nos castigan.
Entre unas cosas y otras la misión de desempaquetar el maletero después de una tarde de compras se hace más que imposible.


¿Y qué pasa con los jóvenes?


El ayuntamiento de Torrejón no nos tiene en cuenta. 

Podemos disfrutar durante las fiestas de las actuaciones de cantantes de primera, pero, ¿qué ocurre durante el resto del año? La respuesta es: Nada.
No hay nada. Y la verdad es que no es de extrañar…  Traer a determinados cantantes genera un gasto elevadísimo que impide que durante el resto del año podamos disfrutar de otros conciertos o actividades para nosotros, los jóvenes.

Hay muchas formas para poder hacer las cosas.
Si en lugar de traer a cantantes números uno, trajeran a otros menos caros, como ocurre en el “Urban Festival”, durante el resto del año la actividad juvenil que podría organizar el ayuntamiento sería más dinámica, variada, y no se resumiría en dar un concierto un único día al año.
Además el espacio destinado para jóvenes conocido como Torrejón a Tope” está totalmente parado. No hay nada, ni se realiza ninguna actividad destinada al ocio juvenil.
Ya que el ayuntamiento de Torrejón  va a empezar a multar por beber en la calle, ya que todos los parques están vallados, y ya que ese espacio del que antes hablábamos está totalmente en desuso, sería una buena propuesta el utilizarlo como lugar de encuentro nocturno de jóvenes, para que así pudiésemos divertirnos, escuchar música, bailar, etc, sin perturbar a nadie.

Cientos de millones de euros

Los servicios públicos en Torrejón brillan por su ausencia. 

Y es que parece que la privatización no sólo viene en manos del futuro hospital, si no que sin darnos cuenta, entre tantas vallas y carteles publicitarios, Torrejón se está convirtiendo en uno de los municipios que menos servicios sociales presta a los ciudadanos.
El alcalde ha gastado más de 150 millones de euros en deudas contraídas con los bancos, ha endeudado el ayuntamiento por tanto ahora todos somos morosos.
Además debemos tener en cuenta la paga extra del Plan-E del gobierno de España que ascendía a 33 millones de euros.
Y con todo esto no ha sido capaz de invertir ni un solo euro en bibliotecas públicas.
Parece ser que el alcalde está empecinado en seguir los pasos de la presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, la cual tiene contraída una deuda con las universidades públicas que asciende a cientos de millones de euros. Esta situación está tocando límites que jamás se habían alcanzado, las facultades se están viendo obligadas a suspender las clases, el ahorro por la calefacción de un solo día de cierre, ahora que llega el invierno y teniendo en cuenta que el recorte de presupuestos es de más del 85%, es imprescindible si los rectores quieren seguir manteniendo la universidad abierta.
Actualmente, Aguirre sólo proporciona el 15% de la inversión económica que proporcionaba antes a las universidades públicas.
Es vergonzoso sí, pero más lo es aún que nuestro alcalde no haya invertido ni un solo euro en bibliotecas, o que permitiese el año pasado que más de 300 familias se quedaran sin plaza en escuelas infantiles. O todavía más: que el alcalde sea capaz de permitir que en Torrejón de Ardoz haya adolescentes y niños que pasen los inviernos en colegios e institutos sin calefacción.
¿Es esta la educación que quieren para el futuro de España?

Nosotros, los jóvenes y estudiantes, somos los únicos que podemos hacer algo en contra de estas injusticias. En sus manos, desgraciadamente, está nuestro futuro, pero sobretodo, también nuestros sueños y por ellos es por los que debemos luchar.
La educación pública no puede seguir siendo una educación de segunda.
¡La educación pública es la educación de todos!